Lo que nunca pensaste que iba a pasar
miércoles, 16 de abril de 2014
Cap 4 Madre mía...
- Claro que sé hablar.
- Ah... bien.
- Creo que debería volver a mi habitación.
- ¿Me vas a dejar aquí sola?
- Te conoces esto mejor que yo, vete con alguna de tus amigas.
- Encima que me levanto temprano para venir a verte...
- ¿Qué?
Había madrugado sólo para venir a verme... Seguramente estaría de coña. ¿Estaba de coña no?
- ¿Querías verme?
- Sí, ¿y tú a mí?
Que si quería verla dice, si no he dejado de pensar en ella desde que la ví. Yo no sé porque me he encaprichado tanto con esta chica, mi último ligue tenía más culo... Pero es cómo si no me pudiera olvidar de ella y menos despúes de cómo me recibió la última vez... borra esa imagen tío, bórrala...
- Estoy esperando.
- ¿Qué?
- ¿Tenías ganas de verme otra vez?
¡PUES CLARO ES QUE NO LO VES!
- Bueno... no es que te conozca mucho, pero sí.
- Me alegro, toma.
Sostenía un llavero color azul celeste en forma de luna. Yo lo llevaba siempre en el bolsillo porque pensaba que me daba suerte. Me lo regaló mi tío cuando apenas tenía conciencia, pero aunque estaba algo viejo nunca me había separado de él.
- ¿Por qué lo tienes tú?
- Se te cayó cuando te equivocaste de habitación y llamaste a la mía. Al salir por la noche lo ví y pensé que era tuyo y merecías recuperarlo. ¿Es tuyo no?
- Eh... sí es mío.
- Es bonito, toma.
- Gracias, muy amable por tu parte.
- No es nada hombre, es lo menos que podía hacer por alguien que me ha visto semi desnuda y no lo ha ido contando por ahí.
Mierda, se acuerda todavía de eso. Qué mal rato... Hugo no te pongas rojo. Ni se te ocurra.
- Qué mono se pone rojo.
Mierda...
- Es que hace calor y como yo soy tan listo me he puesto un jersey de lana.
- Am... pensé que era por mí. Qué decepción.
- Ah... también por eso.
- Menos mal, pensé que no te resultaba atractiva.
- Pues claro que sí no estoy ciego.
Segunda cagada...
- Me das una buena noticia, y ya que no estás ciego puedes ver que tu amiguito se está acercando por allí.
¿Qué hace, por qué se acerca tanto? Sin darme cuenta estábamos pegados y tenía justamente su boca a dos centímetros de mi oreja.
- Ya nos veremos eh.
Fue un susurro, como si estuviéramos rodeados de cientos de personas y sólo quisiera que me enterase yo de lo que me tenía que decir. Fue tan suave... tan dulce... tan lento... pero a la vez tan raro...
- Hombre, hola Hugo pensé que tú eras de los que no madrugabas.
- Pues ya ves jaja.
- Yo me voy que ya he hecho lo que venía a hacer. Adiós Hugo.
- Eh adiós, y respecto a lo de antes, claro, cuando quieras.
Hizo una mueca parecida a una sonrisa y se fue caminando lo más sexy que una mujer lo puede hacer. Esa mueca me encantó, me... enamoró...
- Tierra llamando a Hugo, ¿me reciben?, cambio.
- Sí Alex, te recibo amigo.
- A ti te pasa algo, ¿Qué te ha hecho esa diablesa?
- Hablarme... eso ha hecho.
- ¿Hablarte? Pues no entiendo nada. Los chicos y yo hemos decidido pasar el día en la ciudad de al lado, ¿ te apuntas?
- Claro, no me fio de quedarme aquí con esa, diablesa, como tú la llamas.
- Perfecto, pues coge lo que necesites, te esperamos fuera.
- Vale, gracias.
¿Estaba soñando? ¿Por qué me parecía que estaba soñando? Me sentía raro. Como cuando estás mareado y no sabes si estás de pie o te has caído de cabeza. Pero aquella sensación... no lo sé con seguridad, pero realmente, me encantaba.
viernes, 21 de febrero de 2014
Cap 3 Que pereza...
Cap 3
-Bueno, ya sabes, todo el rato con chicas, en todos sitios, pues...
-¿Estás sugiriendo que es lesbiana?
-No se tio, pero es raro.
-La verdad me da igual, Diana no me interesa.
-Oye que no me chupo el dedo te la estabas comiendo con los ojos.
¿Tanto se notaba? Vale me gusta pero una chica así no querrá nada conmigo. Rebecca parece agradable y simpática, quizá le pida salir no se.
-Oye, ¿sigues aquí?
-Si, si estaba pensando en...
-Mejor no me lo digas, vamos con los demás anda.
Fuimos con un grupo de unos 4 chicos. Eran bastante simpáticos y agradables.
Se llamaban Harry, Bruno, James y Charles, bueno Charlie. Me han caido bastante bien la verdad.
Ahora iré a mi habitación a relajarme un rato, vaya día y cuánta gente nueva. Creo que me va a gustar este sitio.
¡MIERDA! ¿Cuál era mi habitación?
Dos horas después consigo encontrarla.
Qué pereza tener que colocar todas mis cosas ahora, pero no tengo sueño y en la habitación no hay televisión ni radio y no tengo nada mejor que hacer.
Empezaré por la ropa, los pantalones los pondre en la cómoda. Me pregunto por qué Diana no se relaciona con chicos. Puede que simplemente no le gusten y Alex tenga razón. ¿Por qué me importa tanto eso?
Termino de colocar las cosas y me tumbo sobre la cama aún vestido. Aquí no hace frío ni calor y se está bastante bien.
Los rayos del sol me despiertan. ¡MIERDA ME HE DORMIDO! Hugo tranquilo hoy es sábado. Todos los fines de semana me pasa igual. Calculo que serán las nueve o así. Tengo que acordarme de poner el despertador o la alarma del móvil. ¿Se podrá estar con el móvil aquí? Tendré que preguntárselo a Alex.
Creo que debería cambiarme y ponerme algo más informal. Opto por unos vaqueros, una camiseta y unas deportivas. ¿Me peino? Total...
Vaya, no hay nadie en el pasillo. Hay un silencio bastante agradable. ¿Y qué hago yo mientras aquí solo? Iré a la sala donde estuve ayer con los chicos puede que haya alguien.
No me había dado cuenta de los pasillos tan largos que tiene este sitio.
Creo que era aquí.
-Otra vez te equivocas de sitio.
-¿Quién ha hablado?
-Creo que yo.
No, otra vez no.
sábado, 8 de febrero de 2014
Cap 2 Esto es un lío.
-Veo que te ha pasado a ti tambien.
-Emm... ¿y que es lo que me ha pasado?
-La has conocido.
-Am, lo dices por esa chica.
-Si, se llama Diana. Es guapa eee...
-Si, mas que eso, es preciosa.
-Jajaj unete al club.
-¿Que club?
-El club de la gente prendada de ella.
-¿Gente? ¿No querras decir chicos?
- No. Gente. Chicos y chicas. Amigo mio aqui hay personas con todo tipo de orientacion sexual.
- Ahora entiendo. Por cierto antes me he encontrado a una parejita haciendolo en el baño. ¿Eso es normal aqui?
-Mientras no estes en clase...
-Tomo nota.
- A ver lo que haces pillin. Que, ¿le has echado el ojo a alguna?
-Jajajaj por ahora no.
Pues claro a ella. No me olvido de su mirada. No puedo.
-Bueno ya encontraras a alguna.
Pasamos el resto de la tarde visitando los diferentes lugares de aquel enorme sitio en el que pasaria los proximos años de mi vida.
-Bueno pues bienvenido.
-Gracias, espero integrarme pronto.
-Seguro, al menos ya tienes un amigo.
-Gracias Alex.
-Nada hombre, por cierto dentro de 20 minutos tienes que ir a la sala del centro. Alli cenamos y pasamos una hora libre y de paso te presento a mis amigos.
-Entendido, luego nos vemos.
Parece que pasan horas hasta que encuentro mi habitacion. Intento abrir la puerta pero esta cerrada, no recuerdo que me dijeran que tuviera que recoger la llave en ningún sitio. Intento abrirla por todos los medios pero no hay manera. De pronto, la puerta se abre y aparece ella...
-Di-di-di.
-Diana me llamo.
Madre mia solo lleva una camiseta de tirantes negras, unas bragas del mismo color y va, sin, sujetador... Joder siempre habia soñado con una situcacion asi pero no ahora.
-¿Necesitas algo cielo?
- Creo que me he equivocado de habitacion.
-Hombre por fin hablas normal.
Joder no puedo apartar la vista de su cuerpo. ¿No le molesta que un completo desconocido la vea asi?
-Eso parece. Bueno encantada, esto...
-Hugo.
-Pues encantada Hugo, ¿tienes novia?
Joder que directa es, ¿para qué querrá saberlo?
-No es necesario que me respondas si no quieres.
Dios esa sonrisa, esos ojos no puedo soportarlo.
-No, no tengo.
-Vale, suerte para encontrar tu habitación.
¿QUÉ? ¿YA ESTA? Joder que rapido ha pasado todo. Estoy por volver a llamar a la puerta solo para verla, para ver ese cuerpo. Dios... Hugo piensa en otra cosa. ¿Habra television aqui?
Una hora despues encuentro mi habitacion. Por fin. Vaya solo hay una cama, en los otros internados en los que estuve las habitaciones eran compartidas. Bueno, mejor. Nadie que me moleste. Sobre la cama hay un uniforme. Mas feo imposible, me tendre que aguantar. Al menos solo hay que llevarlo puesto durante el horario de clases.
Coloco todo el equipaje como puedo en el armario de madera y la cómoda que hay junto a la puerta del baño. Me pongo ropa cómoda y salgo de nuevo a buscar la sala en la que he quedado con Alex.
Mola que esto sea tan grande pero cuesta encontrar los sitios y no me agrada que la gente me vea dando vueltas, sobre todo si paso por el mismo pasillo tres veces.
Por fin llego a la sala. Vaya no veo a Alex.
-Holaaa tu debes de ser el nuevo ¿no?
-Ummm... Si. ¿Y tú quién eres?
-Soy Rebecca, encantada.- Parece una chica más o menos de mi edad, castaña, de ojos oscuros. Es bastante atrectiva.
-Yo Hugo, un placer.
-Oye, ¿quieres venir a dar un paseo conmigo?
Joder si que son aquí directas las tías, ¿le digo que sí?
-Esto... he quedo con un amigo, quizás en otro momento.
-Claro, adiós.-Se acerca y me da un suave beso en la mejilla. Comienza a alejarse y me hace un gesto de despedida con la mano, sin parar de sonreirme.
Vaya, y yo que creía que no iba a haber muchas chicas aquí.
-Hombre, por fin te encuentro.
-A-Alex hola.
-Veo que no pierdes el tiempo.
-No sé a qué te refieres.
-Venga Hugo, primedo Diana y ahora Rebecca.
-Diana no cuenta, solo me caí en la mesa donde estaba.
-Pero hablaste con ella.
-¿Y?
-Tío, Diana nunca habla con chicos, nunca.
-No será para tanto.
-Lo que tu digas pero hay gente que piensa que es...
-Que es...
jueves, 2 de enero de 2014
Cap 1 Un nuevo comienzo.
Bueno pues aqui estamos. Putos internados, ¿quien seria el imbecil que los invento? Seguro que estaba amargado.
Desde que paso aquello voy de internado en internado, si no duro en este tendre que empezar a pedir limosna por la calle. Llevamos 4 horas en coche y no se donde estamos. El tiempo aquí parece muy inestable como en Londres, hace un rato estaba lloviendo y ahora hace un calor espectacular.
Me quito la chaqueta y miro por la ventana. Guau que lugar tan inmenso, espero que haya tias buenas porque en el último...
Llegamos y el conducto me abre la puerta.
-Ya hemos llegado señor.
-Pedro déjese de señor y señorito que mis padres no están y nos conocenos.
-Mira niño si te llamo así es porque tus padres me lo ordenan y a diferencia de ti yo tengo un trabajo con el que me gano la vida y que prefiero no perder.
-Lo que tú digas.
-Tu equipaje llego ayer, estará en tu cuarto.
-Gracias Pedro.
-Con que no te echen de este internado me basta.
Me da un abrazo, se pone sus gafas de sol, abre la puerta del coche, arranca y se va.
Bueno pues adentro. Vaya... esto es muy diferente de los otros, es muchísimo más grande. Necesito ir al baño.
-Perdona.
-Dime.
-¿Donde está el baño?
-¿Ves ese pasillo de la derecha?
-Si.
-Pues ese no el otro, sigue recto y ahí está.
-Gracias gracioso.
Sera subnormal... tranquilo Hugo tienes que controlarte, no te pueden echar el primer dia. Empiezo a reirme solo y sin darme cuenta choco con alguien.
-Perdon iba pensando en otra cosa.
-No pasa nada, oye ¿tú eres nuevo no?
Es un chico de mi altura y tendra mi misma edad, rubio y con los ojos pardos.
-Si, soy Hugo.
-Encantado yo Alex. Si quieres puedo enseñarte esto.
-Muchas gracias, pero tengo que ir al baño.
- Jaja vale te espero en la sala de estudio.
-Alli nos veremos.
Voy corriendo al baño. No llego, no llego, el primer dia y me meo encima. Por fin... ay... Um? ¿Que es ese ruido? Suena como... Abro la puerta y los veo ahi encima del vater.
-Cierra la puerta coño que estamos ocupados.
-Ya os veo ya... perdon perdon.
No sabia que aqui lo hicieran en cualquier sitio. Empezamos bien.
Voy hacia la sala de estudio. No veo a Alex por ninguna parte. Entro intentando no hacer mucho ruido para no molestar a nadie, pero me tropiezo con la pata de una silla y me caigo encima de la mesa.
-Que daño.
-Creia que para saludar se decia hola.
-¿Quien me habla?
-Yo.
Miro hacia arriba y la veo a ella. Ella... Una chica de mi edad y bastante alta, pelo castaño muy oscuro y unos ojos marrones muy intensos que miran directamente a mis ojos verdes.
-Hola, ¿hay alguien en casa?
Dios es guapisima, no puedo hablar.
-Ho-o-la.
-Si hemos terminado con los saludos, ¿puedes levantarte de mis apuntes por favor?
-Lo-lo si-si-ento.
-Jaja tranquilo no hace falta ponerse tan nervioso.
Dios que sonrisa, me va a dar algo, esos ojos me hipnotizan.
-Hombre por fin te encuentro, vamos que te enseño esto.
-Me despido de ella con la mirada y ella articula con la boca la palabra adios.